El sitio donde hablaremos de frente sobre la historia y como nos desenvolvemos, con simpleza y simpatía, olvidando nuestro condicionamiento social (Advertencia: contiene comentarios sarcásticos que podrían dañar tu integridad intelectual al hacerte pensar)

21 de abril de 2012

Inutilidad

Miles de años después de mi desaparición por estos lares, he decidido publicar algo, solo por no dejar, en realidad he decidido abrir otro blogg con un contenido bastante alejado de estas temáticas, si bien no dejare de publicar con regularidad (aka cuando se me hinche mi regalada gana), creo que tomare una actitud un poco diferente,  ante la enorme oleada de seguidores, visitas y demás, ademas de mi sarcasmo compulsivo que se hace presente en frases como la anterior, ademas del conocimiento que esto era mas que obvio que esto pasaría, estoy aquí mas por gusto hacia mis propias letras, de manera que poco me importa si alguien lee o solo se topo con este espacio por mera casualidad, dando la media vuelta o mejor dicho, dando el clic al icono de volver, para olvidarse de sitios como este para el resto de sus vidas. Una avalancha convulsa de presiones y una serie de hechos desafortunados me dejaron como un pelele ante la vida, sin tener ni la menor idea de que carajo estoy haciendo y mucho menos de que sera de mi pasando los años. Pero a todo esto que importa al afable lector de revistas de espectáculos semanales y que si tengo suerte habrá llegado hasta esta linea, pues simplemente que llegue a la terrible conclusión de lo inútil en que la sociedad convierte al interesado en los temas de las ciencias sociales como la historia, si mas bien a la mayoría le aburre o en el mejor de los escenarios le vale un reverendo pepino, así es señoras y señores, la historia para la sociedad tiene la misma función que la pus tiene en el cuerpo humano. No me gusta ser derrotista ni mucho menos, pero al caso, lo que me importan las opiniones, pero cuando te das cuenta que algo se perdió en ti y que tu trabajo es para unos cuantos, mientras los poderosos que se encargan de amasar riquezas y producir, no importando un carajo que en sus cabezas viva un simio que ve televisión y maneja un mustang, olvidando partirse la cabeza con un buen libro, llegando leer solo las instrucciones de su caja de herramientas.
Volveré a escribir algún día, cuando tenga algo bueno que decir o de que quejarme, que para el caso nadie va a leer. 

1 de enero de 2012

“El Principito” de Maquiavelo (al estilo Felini, con un toque de Bukowski y una pisca de Cantinflas)

Deje un mes entre post y post, ¿mis razones? Simple y sencillamente quería descansar del atiborrante mundo de la palabra escrita, mucho trabajo por aquí y por allá, demasiado que leer y tan poco tiempo. Pero en fin, no es sitio para hablar de mis pasionales desencuentros con los videojuegos (si, los juego ¿algún problema?, anda que si no te gusta, ahí arriba en la ventana del explorador hay una “x” que podrías pulsar y terminar con tus males de intelectual exagerado).
¿De qué te sirve lo que sabes si con ello no logras ser feliz? Bueno esta pregunta me surgió hace algunas semanas a razón de una pequeña investigación que será la base de mi futuro documental  sobre el mercado (seguro que con eso logro el Oscar que me merezco), en mis andanzas cinéfilas me encontré con mi primer tropiezo de pre-producción, no, no me refiero a que Johnny Depp se haya negado a hacer la narración, ni mucho menos a que mi presupuesto oscila entre los 0 y los 15 pesos (moneda orgullosamente devaluada nacional), 2 chicles y una rondana, sino mas bien a algo más profundo y deplorable, algo tan oscuro solo equiparable con las cuentas del erario nacional (ok exagere eso es demasiado deplorable): la infalibilidad en el egoísmo del Historiador, ¿Qué porque desprestigio a mi siempre bien amada profesión? Por joder, simplemente por eso. Por que como critico dentro del mundo infrahumano de la Historia, puedo hablar con todo el derecho de hacerlo. Bueno iré al grano, todo comenzó una hermosa tarde de invierno, yo era joven y estúpido, había sido abandonado terriblemente por mi co-productora en la ardua tarea de recopilar información (en realidad me ayudo bastante, solo quería darle énfasis a mi status de pobre e indefenso niño al estilo Dickens),  así que me decidí a vagar por la ciudad intentando preparar las tomas para el story board, como atractivo visual pensé en los murales del palacio de gobierno, a la entrada un policía tosco  pero amable reviso mis pertenencias que se limitaban a mi cámara réflex y al ya antes mencionado presupuesto, después de una mentirilla piadosa acerca de mi lugar de origen proseguí a revisar el mural del mercado y tratar de interpretarlo con “mis vastos conocimientos sobre la Tlaxcala prehispánica” (sarcasmo), al ver mi ignorancia pregunte con el guía sobre el cronista de Tlaxcala, el cual muy amablemente me respondió con incordias para este ultimo y procedió a explicar con sus “vastos conocimientos sobre el tema” (eh esto del sarcasmo se está volviendo algo recurrente), cosa que me logro poner expectante pero siempre desconfiado, al final descubrí el porqué de mi sentir, pensé en alejarme y contárselo a quien mas confianza le tuviera, hasta que surgió, aquel momento que hace retumbar las tumbas de nuestros padres fundadores, que abogaron por una nación de igualdad y enseñanza gratuita: “¿Pues de a como nos vamos a arreglar joven?”, ¿era verdad lo que escuchaba? Me estaban cobrando por un servicio que no pedí y una información que se supone de origen es derecho de todos por ser mexicanos, pero no, el buen tipo no quiere, me cobraba la asombrosa cantidad de 100 pesos (cosas inviable ante mi presupuesto) tras confrontarme con él y ante la amenaza de hablar con el oficial de la entrada (en el que por supuesto influyo mi mentirilla de procedencia “extranjera”) me dejo ir con el corazón a mil y el coraje a flor de piel. ¿Porque que aprendemos algo si no lo hacemos con el afán de transmitirlo a los que no lo saben? Alguien sabio dijo: estudia mucho, así cuando mueras dejaras un cadáver culto, si lo que sabes no te ayuda a ser feliz y ayudar a los demás, entonces ¿que sabes?, el sujeto quizá siga poniéndole el pie a las personas y muera algún día con la sensación de que hizo lo que pudo, pero quizá jamás lo que debía. Si sabemos algo, debemos expresarlo y transmitirlo. 

1 de diciembre de 2011

Y Como Decía Al Principio

A esto me refería en el post anterior, jamas sabemos cuanta gente y cuantas cosas han pasado cerca de nosotros. Un ejemplo palpable que la Historia se encuentra en cualquier lugar, a cada vuelta en la esquina, solo hay que saberla buscar. Ambas fotos pertenecen al mismo lugar, en diferentes épocas. 



Normandia (Francia) 1944 


Normandia el día de hoy

29 de noviembre de 2011

¡AY MAMA NO PUEDO CON ELLA!

Bueno es hora de ensuciarnos las manos de una buena vez, creo que seria bueno comenzar (obviamente) por el principio. Pero ¿Que es este tan añorado principio? pues simple y sencillamente ¿Que es la Historia?, desde que tengo memoria escolar, recuerdo la infinidad de veces que nos recalcaron esos inmortales, casi super-heroicos personajes que, en un principio descubrieron América, también aquellos que nos dieron patria y no olvidemos a esos que pelearon por la susodicha, sin embargo, a tan tierna edad en la que lo único que nos importaba era no perder nuestros juguetes y volver a casa a ver las tan ansiadas caricaturas que en mas de uno de nosotros representaron la educación social mas importante, no le veíamos el caso al asunto de recordar que un tal señor Hidalgo (que mas se parecía a nuestro abuelo o en su defecto al encargado de la tienda de la esquina) había salido a gritar como loco por las calles que le dieran independencia, al caso que ni idea de que o quien era esa señora independencia y por que la quería tanto el señor de la tiendita. Con este sencillo ejemplo que estoy seguro que fue el caso de la mayoría de nosotros, es posible darnos cuenta de como son nuestros primeros pasos a conocer a los que fueron antes de nosotros, pasamos por la primaria con los libros en los que veíamos los "dibujitos" sin ponerle mas atención al contenido, al final para lo que le interesaba a nuestras maestras si sabíamos esto o aquello, mientras supiéramos leer y contar, en México nos podíamos dar por bien servidos, pero oh sorpresa, entramos a la secundaria y nos topamos con la enorme pared de la HISTORIA con mayúsculas, y a memorizar como locos infinidad de nombres, fechas, lugares y batallas hasta llegar al punto de decir: ¿y yo para que quiero saber todo eso que ya paso y que esas personas tienen siglos de muertos?, he ahí el asunto, ¿por que tenemos que caer en eso? ¿por que hacemos de la historia una cosa inútil? ¿acaso es eso la historia? una cosa tan útil como los huesos y las ruinas. Pues no, debemos saber que la historia nos ayuda a conocernos a nosotros mismos, a saber por que somos tal y como nos conocemos, no voy a hablar de ontología ni cosas por el estilo, solo es dar la vuelta, mirar atrás para entendernos, es como cuando tropezamos en el camino y solo si volteamos a ver el camino podremos saber que era lo que nos iba a hacer caer. La historia no es el pasado, es nuestro presente, saludar a los que fueron y preguntar que nos dejaron, preguntarnos a nosotros mismos que les dejaremos a los que vienen, dejar de lado esa idea tonta que la historia son los héroes que nos imponen desde niños, la historia no es "su historia" es "nuestra historia", por que no eran personajes de película de acción donde ellos son ejércitos de un solo hombre, la sangre, las lagrimas y el sudor la derramamos nosotros, los "sin nombre". Por eso no debemos ver la historia como eso lejano y ajeno, sino algo a lo que abrazamos cada día de nuestras vidas, un buen ejercicio es mirar tu calle, imagina como fue antes que tu la habitara y aun mas, como era antes de que la urbanización llegara, cuanta gente paso por ahí, cuantos no dejaron sus vidas en las mismas calles que nosotros caminamos. Dejemos de ver nuestro mundo de misma manera, la manera que nos impusieron.
Para finalizar, para ti ¿que es la historia y como al vives? deja tu respuesta en un comentario a bajo o solo piénsalo y mira a los que vivieron antes que tu a los ojos por primera vez.

27 de noviembre de 2011

Mi primera vez

Esta es la primera publicación que hago en este sitio, me gustaría dar cientos y cientos de explicaciones filosóficas sobre mis intenciones de iniciar esta aventura digital, pero la verdad es que no tengo ninguna lo suficientemente convincente para darme los aires de grandeza que la mayoría de los historiadores solemos darnos.
El titulo resulta confuso e intrigante (con toda la intención) pues se que mas de algún incauto caerá en la trampa buscando quizá las confesiones de una señorita en ciernes de su sexualidad, nada mas alejado de los temas que intentare tocar aquí. Ahora bien, ya he hablado mucho sobre tonteras que nada tiene que ver aquí (como dicen en el rancho: "a lo que te truje chencha"),  esto es un in tempestuoso intento de expresar la cara oculta de la historia, no, no me refiero a exponer los hechos que nos ocultan nuestras siempre "bien ponderadas" autoridades con su historia oficial, aunque habrá uno que otro caso que lo merite, sino mas bien una idea completa de lo que somos los historiadores y también los que no lo son (como el caso del adolescente con exceso de hormonas que mencione mas arriba), ya en la practica, llenándonos la cabeza con teorías rechonchas del saber universal que en su momento rompieron esquemas de manera revolucionaria y que al final de cuentas se vuelven dogmáticas y vetustas. Este hermoso lugar en el que estas leyendo esto ahora, se abrió con el único fin de expresar las ideas que estoy seguro mas de uno ha tenido en su momento, es con el simple resultado de desahogarnos de nosotros mismos y nuestra bien amada profesión, aquí no encontraras explicaciones lógicas de las teorías y la historia, es mas huyo de manera descarada de esto, ni tampoco encontraras las respuestas a tus tareas de preparatoriano (si me refiero a ti, el chico calenturiento que entro aquí buscando relatos eróticos al ver el titulo "mi primera vez", no se por que seguiste leyendo después de la primera advertencia), es comentar la manera básica en la que actuamos al estudiar nuestra materia, preguntarnos cosas que de verdad nos lleven a las mejores conclusiones. Debo señalar que no soy ningún experto en esto, soy un insignificante estudiante de Historia que trata de mostrar su punto de vista sobre lo que amo, con sarcasmos y humor, no es con el afán de ofender a nadie, si no te gusta lo que digo, solo no sigas leyendo y ya. Esto es mi prologo, no hay nada mas que empezar a repensar lo que hacemos, a ver a Marx a los ojos, discutir con Bloch y si bien es necesario darle la espalda a nuestros esquemas.
Bienvenidos a lo recóndito de nuestras mentes.